Por: Ale Margaona, Lic. Ciencias de la Educación

Como lo platicamos en la nota anterior, la inteligencia emocional juega un rol sumamente importante en el desarrollo y crecimiento de nuestros hijos, ya que el saber usar, mezclar y controlar las emociones nos ayudará a afrontar el día a día.

Muchas son las cosas que se han escrito respecto a la inteligencia emocional; sin embargo, existen algunos puntos que pueden ayudarnos a introducirnos más en el tema. Por ello, Cal-C-Tose y yo hemos preparado algunos puntos importantes para desarrollar esta capacidad en tus hijos:

La individualidad: Todos somos únicos e irrepetibles y nuestros hijos no son la excepción. Es importante que nuestros hijos sientan su individualidad, así como educarlos de acuerdo a sus necesidades; hay niños que son demandantes, otros más cerrados; algunos tímidos y otros cariñosos. Todas sus emociones deben ser respetadas y trabajadas de forma única; esto mejorará su autoestima y la visión que tienen del mundo que los rodea, brindándoles seguridad y apoyo para integrarse dentro de diversos grupos sociales.

Pensar y actuar: Es difícil saber cómo van a reaccionar nuestros hijos ante diversas situaciones, por eso resulta importante que les enseñemos a pensar en las consecuencias antes de actuar. Dejar muy claro que todo lo que hagan tendrá un impacto positivo o negativo es muy importante; esto ayudará a que puedan tener un mejor control de las situaciones que lleguen y puedan pensar de manera clara para resolver conflictos.

Confianza: Es importante tener un espacio de confianza con nuestros hijos donde nos puedan contar lo que sienten sin ser juzgados. Conforme van creciendo, pueden acercarse a otras personas; sin embargo, siempre debemos dejar abierto este camino para que tengan presente que el hablar de lo que sentimos es importante y necesario para crecer emocionalmente sanos. Trata de ser empático y escuchar, eso será de gran ayuda y creará un buen canal de comunicación.

Reconocer emociones: Durante la infancia es común que se confundan algunas emociones con otras. Comprender verdaderamente cuál es la emoción que se siente es uno de los puntos más altos de la inteligencia emocional. Para lograr esto es importante hablar con nuestros hijos y enseñarles la amplia gama de emociones que existen poniéndoles nombre en cuanto se experimentan. Un consejo es jugar con tarjetas con imágenes y que ellos te digan en qué situación la sentirían; también plantearles diferentes situaciones y escuchar cómo lo resolverían puede ayudar a conocer e identificar las emociones con mayor profundidad.

Empatía: Valorar los triunfos de los demás es importante. Debemos enseñar a nuestros hijos a que perder no es algo malo y ser resilientes. Es importante que nuestros hijos posean una autoestima alta; por ejemplo, perder y aceptar que no serán los mejores en todo es parte de esto; debemos hacerles ver que son capaces, hábiles y exitosos en algunas áreas, que poseen fortalezas, pero que forman parte de un grupo social y se puede aprender de los demás.

Fracaso: Todos quisiéramos huirle a esta palabra, especialmente desearíamos que nuestros hijos no la experimenten; sin embargo, el fracaso es clave para desarrollar la inteligencia emocional. Si exponemos a nuestros hijos a través de ejemplos, a situaciones en las que puedan perder, como el deporte, podemos ayudarlos a desarrollar esta capacidad. Es fundamental que aprendan del fracaso, ayudarlos a no rendirse, apoyarlos, hablar con ellos y demostrarles que todos podemos equivocarnos, pero que al aprender de nuestros errores seremos más exitosos la próxima vez.

Saber comunicarse y reconocer emociones, propias y ajenas, es imprescindible para que nuestros hijos vayan madurando poco a poco. Nosotros podemos darles esa oportunidad a través de la educación en inteligencia emocional; por eso Cal-C-Tose y yo estamos contigo con recomendaciones en Academia de Mamás para que puedas conocer más sobre estos temas.