Por: Ale Margaona, Lic. Ciencias de la Educación

Los seres humanos tenemos la capacidad de concentrarnos desde el momento en que abrimos los ojos. Como bebés, prestamos atención al mundo que nos rodea y es así como aprendemos. Esta capacidad crece con el paso de los años y varia de persona a persona ya que somos estimulados por diferentes experiencias, sucesos, colores, sonidos o gente.

Por lo tanto, los momentos de concentración son distintos para cada niño y corresponden a su edad y estilo de vida. Hay actividades que pueden resultar más atractivas que otras por lo que podrán enfocarse mejor, lo importante será reconocer cuáles son esos intereses para así poder aprovechar su tiempo de concentración.

Por ello, hemos preparado la siguiente tabla para darnos una idea sobre cuánto tiempo debemos dedicar a realizar actividades con nuestros hijos para fomentar un aprendizaje significativo:

Como mamá experta, y en conjunto con Cal-C-Tose, hemos desarrollado seis recomendaciones para aprovechar al máximo estos tiempos de concentración:

  1. Evita distracciones: eliminar todo aquello que pueda distraer la atención de nuestros hijos como el ruido, la música o el celular; antes de de empezar a estudiar, ten a la mano lo que necesita para no descuidar el tiempo de aprendizaje.
  2. Diversificar las tareas: Los cambios de materia o actividades ayudan a reiniciar el proceso de atención, estas variaciones mantendrán la concentración de tu hijo por más tiempo. (solo hay dos o tres palabras que podríamos simplificar) y agregar un ejemplo
  3. Crear rutinas y hábitos de estudio: Tener horas fijas de estudio ayuda a crear hábitos que mejoran el enfoque de nuestros hijos. Esto no solo aplica en actividades escolares a ya que pueden replicarse en cada una de sus actividades. Ejemplo: Hacer un calendario donde se indique qué debe hacer durante el día o la semana, lo hará sentir más seguro.
  4. Marcar tiempo: Una forma de hacer entrenido, y sin presiones, el terminar una tarea o actividad puede ser a través de juegos como carreras para ver quién termina de limpiar su cuarto primero o categorizar sus juguetes. De esta forma, hacen sus labores y se divierten.
  5. Organizar horarios para tareas: Es recomendable que al llegar de la escuela, tu hijo tenga un espacio de esparcimiento para descansar y, después, empezar a hacer la tarea. Entre más cansado esté, se distraerá con más facilidad. Puedes leerles un cuento corto, pedirles que pongan la mesa o realizar alguna actividad que vaya preparando su mente para un momento distinto al de relajación.

Recuerda que todas las habilidades se adquieren con la práctica. ¡No olvides leer los tips Cal-C-Tose para apoyar el desarrollo de tus hijos

Bibliografía:

  1. Jimena Diaz Cordal. 1era. ED. Problemas de atención y concentración en niños. Editorial Atenas. 2008