Por Ana Gómez – Licenciada en Nutrición

Para muchas mamás la hora de la comida se vuelve un sufrimiento ya que nuestros hijos empiezan a rechazar la mayoría de los alimentos. Esto se convierte en un desgaste emocional y una lucha constante con ellos. ¿Te suena familiar esta situación? Si es así, seguramente tu hijo es un Picky Eater.

Aquí les contaré cuáles son las causas por las cuáles nuestros hijos se empiezan a convertir en “Picky Eaters” o “pequeños selectivos”. También, Cal-C-Tose y yo les compartiremos algunos consejos para poder sobrellevarlo.

Estos niños tienden a comer cantidades pequeñas, prefieren pocos alimentos y evitan probar cosas nuevas. ¿Por qué sucede esto? Una de las causas puede ser la lucha por la autonomía; es decir, los niños buscan una independencia y quieren elegir qué comer y en qué cantidad, lo que hace más difícil para los papás poder introducir nuevos alimentos.

Estos hábitos selectivos pueden provocar deficiencias nutrimentales, problemas sociales y/o emocionales.

Algunos consejos para poder sobrellevar esta situación con nuestros hijos son:

  1. Debemos presentarles un alimento nuevo a la vez. Los niños necesitan tiempo para acomodarse y acostumbrarse a nuevos alimentos.
  2. Si nuestros hijos prefieren comer los alimentos en desorden está bien. No importa si quiere comenzar a comer primero la fruta y terminar con las verduras.
  3. No importa cambiar el consumo de alimentos durante el día, por ejemplo, a lo mejor, para la cena está bien el desayuno, y en el desayuno prefieren comer lo que va a haber de cenar. Hay veces que incluso prefieren cenar algo que comieron a la hora de la comida, y no pasa nada.
  4. ¡Cocinemos juntos! Debemos de preparar alimentos nutritivos. Tratemos de incluir verduras y frutas coloridas, carbohidratos integrales y alguna fuente de proteína animal o vegetal en todos los tiempos de comida. Así como explicarles qué hay en cada platillo, ya que eso los hará sentir más seguros.
  5. ¡Comamos juntos! A veces al comer contigo es de gran ayuda, ya que come lo que tú comes, pues la mayoría de las veces nos imitan, y sin notarlo, terminarán comiendo todo lo que les ofrecemos.
  6. Hay que asegurarnos que lo que le estamos sirviendo a nuestro hijo tenga tamaño, forma y textura adecuados. Es decir, la textura debe ir de acuerdo a la edad, por ejemplo, a un niño pre-escolar no le va a llamar la atención si le ofrecemos papillas de fruta, o de verdura, ya que ellos ya tienen todos sus dientes y son capaces de masticar y triturar la comida, la forma adecuada de presentarle la fruta sería entera o en trozos.
  7. Los alimentos deben ser pequeños, suaves y fáciles de masticar. Muchas veces los papás les servimos a nuestros hijos mucho más de lo que ellos requieren, las porciones que les ofrecemos son del mismo tamaño que las nuestras, por lo que evidentemente, nuestros hijos dejan la mitad o más de la mitad del plato

En algunos casos donde nuestro hijo no cubre el requerimiento de nutrimentos nos podemos apoyar de aliados como Cal-C-Tose, ya que su fórmula NUTR1 1NT3LI aporta a nuestros hijos 26 nutrimentos que ayudan a impulsar su inteligencia para un mejor desempeño escolar.

Bibliografía:

  1. Ong C, et al. Managing the “picky eater” dilemma, Singapore Medical Journal. 2014; 55: 184
  2. Zeratsky KA. Mayo Clinic, Rochester, Minn. June 14, 2017
  3. Leung AKC, et al. The “picky eater”. The toddler or preschooler who does not eat. Paediatrics and Child Health. 2012; 17: 454.